9-4-2012
Pascuas. Benedicto XVI instó al régimen de Asad a frenar el «derramamiento de sangre». Pidió a Nigeria e Irak detener persecución a cristianos. Oró por diálogo entre israelíes y palestinos
CIUDAD DE VATICANO | AFP Y ANSA
Benedicto XVI imploró al régimen de Siria que ceda a las demandas internacionales y ponga fin al derramamiento de sangre, y expresó su deseo que los cristianos que sufren persecución a causa de su fe sean confortados por el gozo pascual.
El pasaje más fuerte de su mensaje Urbi et Orbi (a la Ciudad y el Mundo) de ayer, pronunciado tradicionalmente después de la Misa Pascual, fue un llamado a la paz para las naciones de África y Medio Oriente en general.
Benedicto XVI, con voz ronca, ofició la Misa de Resurrección en la entrada de la Basílica de San Pedro ante unas 100.000 personas, en una ceremonia que duró dos horas. Cuarenta y dos mil flores y plantas de lirios, rosas y cerezo japonés adornaron el sagrario y la plaza, con decoraciones preparadas por floristas holandeses.
Previamente, el papa, que cumple 85 años el 16 de abril, presidió una larga vigilia en el templo.
Al concluir la misa del domingo, Benedicto XVI acudió al balcón central de la basílica para leer su mensaje pascual «al mundo entero», pidiendo paz en Irak, Siria y otros lugares del Medio Oriente, y especialmente en África, donde mencionó los casos de Malí y Nigeria, donde tanto cristianos como musulmanes han sido víctimas de ataques terroristas.
«Particularmente en Siria, que cese el fin del derramamiento de sangre y florezca de inmediato el compromiso de avanzar por el sendero del respeto, diálogo y reconciliación, como pide la comunidad internacional», dijo Benedicto XVI en la primera referencia a los países sacudidos por la violencia durante su tradicional bendición.
Benedicto XVI lamentó además que muchos sirios que huyeron a causa del conflicto soportan «horribles sufrimientos» y pidió ayuda humanitaria y la acogida de los refugiados.
Los cristianos de todo el mundo observan el Domingo de Pascua la resurrección de Jesucristo tras su crucifixión, en el día más importante de la cristiandad.
PERSECUCIÓN. Benedicto XVI pidió para que Nigeria, país en que cristianos fueron víctimas de un brutal atentado ayer, reconstruya paz y libertad. «El Señor, victorioso sobre el mal y sobre la muerte, sostenga a las comunidades cristianas del Continente africano, les dé esperanza para afrontar las dificultades, los haga operadores de paz y artífices del desarrollo de las sociedades a que pertenecen», manifestó el papa.
Agregó que «Jesús resucitado conforte a las poblaciones sufrientes del Cuerno de África y favorezca su reconciliación, ayude a la Región de los Grandes Lagos, a Sudán y a Sur Sudán, donando a los habitantes la fuerza del perdón».
Benedicto XVI se detuvo luego en la situación de Mali y Nigeria. «A Mali, que atraviesa un delicado momento político, Cristo Glorioso conceda paz y estabilidad», pidió.
Y a «Nigeria, que en estos últimos tiempos es teatro de cruentos ataques terroristas, la alegría pascual infunda las energías necesarias para volver a construir una sociedad pacífica y respetuosa de la libertad religiosa se sus ciudadanos», oró el Pontífice.
En Medio Oriente -destacó- «todos los componentes étnicos, culturales y religiosos colaboren para el bien común y el respeto de los derechos humanos».
También recordó al «pueblo iraquí», alentándolo a «no ahorrar esfuerzo alguno para avanzar en el camino de la estabilidad y del desarrollo».
La violencia sectaria en Irak, con frecuencia dirigida a los cristianos, ha provocado un éxodo de cristianos de ese país musulmán en los últimos años.
En cuanto a Tierra Santa, oró para que «israelíes y palestinos reanuden con coraje el proceso de paz».
AL LÍBANO. Por otra parte, el Santo Padre visitará el Líbano del 14 al 16 de septiembre, según un comunicado difundido por la sala de prensa vaticana que, en el día de Pascua, oficializó las fechas de esa misión.
Durante ese viaje, el papa «firmará la Exhortación apostólica dirigida a la Iglesia de Medio Oriente, encontrará a las más altas autoridades del país, civiles y religiosas, y presidirá una reunión dedicada a la juventud del Líbano».
Asad da un paso hacia atrás y rechaza plan de paz de ONU
DAMASCO | Un acuerdo de paz auspiciado por Naciones Unidas para detener el derramamiento de sangre en Siria se vino abajo ayer, luego que el gobierno del presidente Bashar Asad hizo nuevas exigencias de último minuto, algo que fue rápidamente rechazado por el principal grupo rebelde del país.
La tregua, concebida por Kofi Annan, enviado de Naciones Unidas y la Liga Árabe para Siria, debía entrar en vigencia el martes pasado, cuando las fuerzas sirias se retirarían de los centros de población, y después vendría en un plazo de 48 horas un cese del fuego de ambas partes en el levantamiento contra cuatro décadas de gobierno represivo de los Asad.
Sin embargo, el Ministerio del Exterior de Siria advirtió en un comunicado ayer que antes de cualquier retirada de tropas, el gobierno necesita garantías escritas de que los combatientes opositores bajarán sus armas.
El comandante del grupo rebelde Ejército Libre de Siria, Riad el Asad, dijo que aunque su grupo estaba preparado para cumplir con el acuerdo, no reconoce al régimen. «Por tal razón, no daremos garantías», agregó.
El portavoz de Annan declinó hacer comentarios sobre el revés diplomático. El enviado no ha dicho qué sucedería si se ignoran sus plazos. Las batallas ya dejaron unos 9.500 muertos, según la ONU. AP
Papa pide fin de la violencia en Siria
09/Abr/2012
El País, Uruguay